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Cómo limpiar el Hígado Graso con remedios caseros

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El hígado graso es considerado una de las enfermedades hepáticas más comunes dentro de la población. Pese a que en la mayoría de los casos está relacionado con pacientes que tienen alto consumo de alcohol, no es una condición exclusiva para ello. Es decir, el hígado graso también puede aparecer en personas no alcohólicas.

Limpiar el hígado graso no es una tarea que resulte imposible. Al contrario, al igual que con la mayoría de problemas de salud, cuando es detectado a tiempo no hay nada de que preocuparse. Tan solo es cuestión de realizar algunas modificaciones en el estilo de vida y las rutinas diarias.

¿Cuales son los síntomas de un hígado enfermo?

Conocida como esteatosis hepática no alcohólica, generalmente no presenta síntomas ni signos que sean una alarma real. Dentro de los más comunes que se llegan a experimentar destacan:

  • Agrandamiento del hígado.
  • Malestar general.
  • Fatiga.
  • Dolor hacia la zona superior derecha del abdomen.

Por otra parte, otros menos comunes pero igual de importantes son:

  • Palmas de las manos enrojecidas o con ligeros puntos rojos.
  • Color amarillento en la piel.
  • Dolor permanente en la zona del bazo.
  • Los hombres pueden experimentar agrandamiento del pecho.

Consecuencias de tener un hígado enfermo

Sin importar que el origen del hígado graso sea por consumo de alcohol o no, es importante siempre tener presente que la principal consecuencia de no tratarlo a tiempo es la cirrosis. Esta condición está relacionada con la formación de cicatrices y se produce como resultado de un daño hepático por tiempo prolongado.

El hígado graso causa inflamación en la zona, por lo que este órgano tratará de detenerla y es allí cuando se empiezan a formar las cicatrices, también conocida como fibrosis. El resultado de un período de inflamación muy prolongado será una fibrosis sobre todo el tejido hepático.

Entre otras cosas, la cirrosis puede traer como resultado:

  • Exceso de líquido acumulado en el abdomen.
  • Várices esofágicas (hinchazón de las venas que se encuentran en el esófago).
  • Insuficiencia hepática (el hígado poco a poco deja de funcionar).
  • Cáncer de hígado.
  • Somnolencia, desorientación y balbuceo.

De acuerdo con algunas estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, alrededor del 20? pacientes que son diagnosticados con hígado graso desarrollan cirrosis.

Qué es el hígado graso

 

Clínicamente se le conoce como hígado graso a un tipo de enfermedad hepática que puede estar relacionada o no con el consumo de alcohol. Esta patología engloba varias afecciones, siendo su característica principal la acumulación en exceso de grasa en las células del hígado.

De forma normal, este órgano tiende a acumular pequeñas cantidades de grasa, hasta alrededor del 10? su peso total. Sin embargo, cuando supera este porcentaje es entonces cuando se presenta la esteatosis hepática.

El hígado graso se divide en grado 1 y 2, el primero no suele presentar mayores complicaciones y con algunos cuidados paliativos puede superarse. Mientras que el dos, es la más avanzada, presentando ya aparte de la acumulación de grasa, inflamación de las células hepáticas y algunas muestras de fibrosis que a la larga podrían desencadenar una cirrosis.

Cómo limpiar nuestro hígado

Limpiar el hígado graso requiere de algunos cambios importantes en la rutina diaria, en especial en la dieta. En primer lugar es necesario reducir lo más posible el consumo de grasas y optar por proteínas que resulten de fácil digestión en el organismo. Para estos casos los pescados son los más recomendados, en especial aquellos que hayan sido previamente congelados, por encima de los frescos.

También es importante para que cualquier tratamiento tenga éxito y resultados positivos a corto plazo, realizar ejercicios de forma constante, al menos tres veces a la semana. El sedentarismo y la falta de actividad física son factores negativos para la esteatosis hepática.

Cuando se siga un tratamiento para limpiar el hígado deben dejarse de lado las bebidas alcohólicas, sin importar la cantidad o el tipo, están prohibidas. Éstas, al igual que las grasas y los aceites traerán como resultado una mayor inflamación y por ende, dolor abdominal.

Alimentos prohibidos

En la dieta para limpiar el hígado graso deben de eliminarse o reducir a niveles mínimos el consumo de grasas saturadas, frituras, alimentos procesados, dulces y alimentos con exceso de azúcar añadido y por supuesto cualquier bebida alcohólica y gaseosas.

Entre los principales alimentos que no se recomiendan están:

  • Carnes rojas,
  • Embutidos.
  • Aceites vegetales.
  • Nata / mantequilla.
  • Harinas refinadas.
  • Arroz.
  • Pasta.
  • Bollería de tipo industrial.
  • Zumos de frutas envasados.
  • Bolsas de patatas.

Estos productos no estarán prohibidos para siempre, pero sí por un tiempo prudencial hasta que el médico de la autorización.

Alimentos recomendables

La lista de alimentos permitidos es muy amplia, en su mayoría compuesta por productos de origen natural como frutas, vegetales y algunos cereales de tipo integral que aportan fibra al organismo. Entre los más recomendados están:

Frutas

  • Piña.
  • Naranja.
  • Limón.
  • Pera.
  • Kiwi.
  • Manzana.
  • Duraznos.
  • Fresas.
  • Frambuesas.
  • Papaya.
  • Moras.
  • Ciruela

Vegetales

  • Brócoli.
  • Zanahoria.
  • Calabacín.
  • Espinacas.
  • Acelgas.
  • Espárragos.
  • Remolacha.
  • Celery o apio.
  • Patatas.
  • Berenjena.
  • Maíz.
  • Tomates.

Proteínas

  • Huevos.
  • Carnes blancas (pavo, pollo, pescados bajos en grasas).
  • Leche y yogures desnatados.
  • Quesos bajos en grasa.
  • Aguacate.

También están permitidos los cereales como la avena, integrales como el arroz y la pasta integral y frutos secos con bajos índices de grasa tales como las nueces y las almendras.

Menú ejemplo para hígados grasos

Quienes sufran de hígado graso, deben consumir alrededor de cinco porciones de comida durante el día, divididas en tres principales y dos suplementarias o meriendas. Un ejemplo de cómo pueden estar distribuidas es el siguiente:

  • Desayuno: Dos rebanadas de pan integral con una porción pequeña de queso bajo en grasa. La bebida puede ser zumo de cualquier fruta o una infusión, siempre que sea sin azúcar añadido.
  • Merienda de media mañana: Una fruta como un melocotón o una pera.
  • Comida: Pechuga de pollo o filete de pescado a la plancha, acompañado por una porción de arroz integral + ensalada de brócoli con zanahoria. Nota: como aderezo se utiliza una pequeña cucharadita de aceite de oliva y  unas gotas de limón.
  • Merienda de media tarde: Gelatina sin azúcar o una fruta.
  • Cena: Pechuga de pavo al horno con media porción de ensalada de remolacha y calabacín o una ración de coles de Bruselas.

Para quienes acostumbran acompañar sus comidas con algún postre, las frutas son una gran elección, aunque también puede variarse con gelatina sin azúcar o granola natural.

Remedios caseros para un hígado graso

Aparte de seguir las recomendaciones sobre la dieta y las costumbres con el ejercicio, desde casa se pueden realizar algunas preparaciones que permiten acelerar el proceso de purificación y desintoxicación del hígado. Todo es cuestión de encontrar el que mejor se adapte con los gustos personales.

Entre los remedios caseros más recomendados y efectivos destacan:

Té de jengibre

Para prepararlo solo es cuestión de rallar esta raíz hasta conseguir dos cucharadas. Luego se reserva en un recipiente y se va machacando poco a poco. Una vez que se haya hecho esto, se agrega agua caliente y se deja reposar por un tiempo de cinco a diez minutos antes de pasar por el colador y consumirlo.

Otra forma de hacerlo es cortar de dos a tres rodajas de jengibre y ponerla a hervir en un litro de agua durante 15 minutos. Después de que enfríe se cuela y está listo para tomar.

Se recomienda consumir el té de jengibre 15 minutos antes de cada comida. Para quienes resulte un poco desagradable el sabor puede añadirse unas gotas de limón.

Gracias a sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas, el jengibre trae buenos resultados.

Cardo mariano en infusión

A dos cucharaditas de semillas de cardo mariano se le agregan dos tazas de agua y se llevan al fuego durante un tiempo de cinco minutos después de hervir. Después de retirar del fuego se deja reposar por 15 minutos y se pasa por el colador. Debe consumirse una media hora antes de cada comida.

El cardo mariano es una planta que tiene propiedades astringentes, facilita y estimula la digestión. En el caso del hígado graso ayuda a aliviar síntomas relacionados con mareos, falta de apetito y debilidad.

Agua de alcachofas

Se debe tomar una alcachofa y cortarla en trozos. A continuación se lleva a una olla con tres tazas de agua más y se deja hervir por un período de ocho minutos a fuego medio. Después de este tiempo se apaga y se deja reposar la mezcla antes de pasarla por el colador.

Debe consumirse una taza de esta mezcla en ayunas y justo antes de cada comida principal, ya sea fría o caliente. Para mejorar un poco su sabor se le agregan unas rodajas de limón o naranja a la mezcla.

La alcachofa tienen propiedades desintoxicantes y digestivas, gracias a su alto contenido de fibra. Aporta buenos resultados en el tratamiento de esteatosis hepática.

Té de diente de león

A una taza de agua hirviendo se le agrega una cucharada de diente de león y se deja tapado por un tiempo de diez a quince minutos. Posteriormente se pasa por el colador y se consume en ayunas durante un período de dos semanas. Para quienes buscan mejores resultados pueden tomarlo en compañía de las comidas.

El diente de león tiene propiedades antinflamatorias y antioxidantes que permiten eliminar las toxinas que se han ido acumulando en el hígado, aparte de que previene la retención de líquido.

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